Torrendell y Álvarez, juntos en Diputados

Una pila de falacias para justificar el ajuste a la educación pública

El secretario de Educación y el subsecretario de Políticas Universitarias defendieron las partidas presupuestarias para 2027. Se jactaron de no aplicar la ley de financiamiento educativo. Fuertes cruces con la oposición.

PorPaula Marussich – Fuente: https://www.pagina12.com.ar/ 21 de octubre de 2026.

A un día de que se cumpla un año de la publicación en el Boletín Oficial de la Ley de Financiamiento Universitario y cinco días después de ordenar reprimir por primera vez la Marcha Federal Universitaria, el Gobierno defendió el presupuesto para las casas de estudio. En una exposición cargada de prejuicios contra la educación pública y gratuita, el secretario de Educación, Carlos Torrendell, cuestionó el gasto, las tasas de graduación y la creación de universidades durante gobiernos kirchneristas. Aun cuando las partidas presupuestadas para 2027 están por debajo de lo que pide el Consejo Interuniversitario Nacional, Torrendell aseguró que “el problema no es cuánto se invierte, sino cuánto rinde esa inversión en términos de eficiencia y equidad”. Por su parte, el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro “El Galleguito” Álvarez, acusó a la oposición de “llamar a la insurrección popular contra la república”. Mientras los funcionarios exponían, la Justicia hizo lugar a una queja del Gobierno y habilitó una apelación contra la continuidad de la ejecución de la cautelar que lo obliga a cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario.

¿Por qué no cumplen con una ley ratificada por el Congreso? Fue la pregunta que más escucharon los funcionarios de Educación durante la reunión de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, que se extendió durante siete horas y media en el Anexo de la Cámara de Diputados. El encargado de responder el planteo fue el subsecretario Álvarez, quien dijo, sin inmutarse, que “el Ejecutivo está a derecho” e informó que la Justicia aceptó una nueva apelación. “Eso fue recurrido por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y actualmente tanto eso como la cautelar están hoy en la Cámara. Salió la aceptación en queja de la apelación en Cámara de la cautelar, con lo cual el Ejecutivo está a derecho, como ha estado siempre”. En efecto, la Sala III de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal hizo otro gesto en favor del Ministerio de Capital Humano al habilitar el recurso contra la continuidad de la ejecución de la medida cautelar. Es el segundo guiño en una semana. El jueves, mientras las fuerzas de seguridad reprimían a los estudiantes, la Justicia suspendió la aplicación de multas al Gobierno tras la judicialización por el incumplimiento.

A su turno, el secretario de Educación, Carlos Torrendell, se encargó de cargar contra el sistema universitario. “El diagnóstico es claro: el gasto en educación no solo fue un mal gasto, sino que no estuvo dirigido a mejorar los aprendizajes. Un gasto disperso que nunca tuvo como objetivo mejorar la realidad de la educación. Se gastó mucho pero no para que los chicos aprendieran”. Así justificó el presupuesto de ajuste que contempla partidas universitarias por alrededor de $7,7 billones, cuando el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) reclama más de $11 billones.

El reclamo por los fondos también está presente entre los diputados que responden a los gobernadores con los que el oficialismo negocia el Presupuesto. El misionero Alberto Arrúa, de Argentina Federal, presentó un proyecto de resolución para exigir que el Ejecutivo incorpore las partidas necesarias para cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario.

Además de considerar un mal gasto a la inversión, Torrendel cuestionó las cifras de estudiantes informadas por las universidades. “En la cantidad reportada de estudiantes en universidades nacionales para 2024 se observa un primer gran desfase estructural. Las universidades reportan tener 1.972.000 estudiantes; sin embargo, al auditar el rendimiento académico solo 882 mil aprobaron dos materias o más en el año. Y si aplicamos los estándares por los que se mide la cantidad de estudiantes en el mundo, la cifra real desciende a 242 mil estudiantes”. Para Torrendell “uno de cada tres estudiantes no sería reconocido internacionalmente”.

Luego atacó a los diputados y a las autoridades del CIN por exigir el incremento de las partidas. “Una dirigencia aislada solo acuerda para pedir más recursos, no se compromete con un cambio de paradigma que beneficie a los estudiantes. Es un acuerdo corporativo, es un acuerdo de casta”. En la misma línea, Álvarez cargó contra quienes se movilizaron en defensa de las universidades. Provocativo, el subsecretario dijo que “si de verdad defienden la educación deberían hacerlo con el ejemplo. Tirar piedras, tomar edificios y lastimar a funcionarios públicos es una barbaridad”. Como si los desmadres que ocasionó un grupo de encapuchados fueran obra de los estudiantes que marcharon.

El desprecio por la universidad pública también quedó manifestado en la crítica por la expansión del sistema. “De las 62 universidades nacionales existentes, 26 se crearon entre 2003 y 2023”, cuestionó Torrendell y despertó los aplausos de los diputados de Unión por la Patria. “El aplauso sería lógico si los resultados previos no mostraron que el objetivo no se cumplió”, respondió. “Esconden una gran cantidad de prejuicios sobre la comunidad universitaria”, dijo Germán Martínez, jefe del bloque de Unión por la Patria (UxP).

Los cruces

En una jornada caliente por el incumplimiento sistemático del Gobierno de una ley sancionada por el Congreso, vetada por el Ejecutivo e insistida con mayoría especial en ambas cámaras, las chicanas no fueron solo entre funcionarios y diputados. También hubo cruces entre los propios legisladores. El macrista Alejandro Finocchiaro, exministro de Educación durante el gobierno de Cambiemos, le respondió con violencia a su par Esteban Paulón por haberlo acusado de mentiroso. “En el barrio en el que yo me crié, a los sonsos como usted, diputado, se les da un chirlo”, lanzó.

Más tarde, cuando Paulón mostró un gráfico sobre la caída del salario docente, Álvarez lo interrumpió. “Si lo hiciste vos seguro que está mal”, lo chicaneó. Germán Martínez se levantó para exigir respeto y hasta Benegas Lynch tuvo que intervenir. “Yo me defiendo solo”, respondió Paulón, que reclamó a los funcionarios que al menos tuvieran “la decencia” de respetar a los diputados. Otro cruce que casi termina mal fue el de Carlos Castagneto con el libertario Andrés Leone, a quien acusó de haberlo insultado. Tuvieron que separarlos para evitar que se fueran a las manos.

Con ayuda de los aliados y los gobernadores, Martín Menem buscará aprobar el Presupuesto en la Cámara baja el próximo 18 de noviembre.