Memoria y justicia en El Olimpo
Los referentes de la lucha por los derechos humanos hicieron un repaso en el que destacaron el camino transitado y los desafíos actuales en el proceso de Memoria, Verdad y Justicia.
Fuente: https://www.pagina12.com.ar/ 24 de agosto, 2026.
“A 50 años de la dictadura, 8 de cada 10 genocidas están siendo liberados”, advierten los carteles colgados en la mesa de uno de los galpones del ExCentro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio (CCDTyE) El Olimpo. Por esa razón, allí se reunieron la nieta recuperada Claudia Victoria Poblete Hlaczik, su tío y militante por los derechos humanos, Fernando Navarro Roa, la abogada querellante en juicios de lesa humanidad, Carolina Varsky y los militantes sobrevivientes del Olimpo, Adriana “Lali” Fernández y Jorge Braiza. Con motivo del aniversario de apertura del Olimpo (el 16 de agosto de 1978) y de los veinte años de la condena al Turco Julián, uno de los primeros represores en ser juzgado desde la caída de las leyes de impunidad, los referentes de la lucha por los derechos humanos hicieron un repaso en el que recordaron el camino transitado y los desafíos actuales en el proceso de Memoria, Verdad y Justicia.
A 48 años de su apertura para albergar a los detenidos secuestrados por la última dictadura que estaban en el Club Atlético y El Banco, El Olimpo se llenó de sobrevivientes de la represión y militantes que desplegaron todo tipo de intervenciones artísticas para seguir transformando un lugar que supo ser uno de los principales centros del terror militar en los años 70, hoy transformado en Espacio para la Memoria. En el patio que conduce a uno de los galpones donde se realizó el acto, decenas de pañuelos bordados posan sobre las barandas.
“Es un proyecto que se hizo para el 24 de marzo. Cada una ha bordado el nombre de un compañero o compañera detenido desaparecido a cincuenta años del golpe militar”, explicó Silvia Marquez, profesora del grupo Tejiendo por la memoria, que funciona dentro del predio que perteneció a la Policía Federal. “Este proyecto nos ha provocado muchas emociones, alegrías, también tristezas y, sobre todo, un vínculo muy fraternal. Acá encontramos compañeras que ni siquiera las conocíamos y vinieron a bordar” profundizó la bordadora.
La charla comenzó con un repaso por los avances y obstáculos de la lucha por la Justicia desde la vuelta de la democracia, desde el Juicio a las Juntas en 1985 hasta las primeras condenas en el mandato de Nestor Kirchner, tras los años de impunidad que impusieron los indultos de Menem y las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, siempre remarcando la resistencia de las organizaciones de derechos humanos, con los escraches, los Juicios Por la Verdad y las causas en el exterior, entre otras tantas acciones.
Para dar mayores precisiones sobre los vericuetos legales que tuvieron que afrontar en todos estos años, tomó la palabra Carolina Varsky, que lideró el equipo del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) que logró el fallo de la Corte Suprema que declaró la inconstitucionalidad de las leyes de impunidad e intervino en el juicio que juzgó y condenó a Julián Simón por los secuestros de José Liborio Poblete y Gertrudis Hlaczik y la apropiación de su hija, Claudia Victoria de tan solo 8 meses de edad en el momento del crimen, ahora sentada al lado de la abogada.
Antes de que Varsky comenzara a hablar, la pantalla mostró un video donde Simón, más conocido como el Turco Julián, cuenta abiertamente y sin una pizca de remordimiento las atrocidades que cometió en el Circuito ABO -Sigla con la que se conoce a los centros Atlético, Banco y Olimpo. “Qué difícil, me toca hablar después de este señor”, comenzó Varsky para después reconocer que “con el mayor de los orgullos digo que gracias a la lucha del movimiento de derechos humanos, este señor terminó preso”.
Luego de un detallado recorrido sobre la historia que la llevó a conocer a Claudia Victoria y a su abuela Buscarita Roa, donde hizo hincapié en los logros conseguidos hasta el presente y las cuentas pendientes que aún quedan por saldar, Carolina concluyó en que “Argentina es vanguardia sin duda, ha hecho lo que ningún otro país ha logrado”, dijo y enumeró: “Tuvimos un Estado muy presente que, con algunos errores por supuesto, se puso a la altura de las circunstancias y promovió políticas de memoria, de verdad y de reparación. Se avanzó en poder hablar de la violencia sexual, recién en el 2010 fue la primera condena a un imputado de Mar del Plata, Molina. Y también se avanzó en la responsabilidad empresarial, se pudo identificar más de 25 empresas que en algunos casos era muy evidente porque tenían centros clandestinos en sus plantas, en otras entregaban las listas y en otras formaron parte del plan económico”, subrayó la abogada.
Claudia Victoria Poblete Hlaczik habló tras ver un video que repasaba la historia de sus padres. “Es difícil para mí hablar en este lugar a veces siento que es el lugar donde uno más se siente expuesto”, reconoció para posteriormente decir con orgullo que “no deja ser una cosa hermosa poder estar hoy nombrando esto. Que yo hoy pueda venir, sentarme acá y decir que me llamo Claudia Victoria es un triunfo enorme, a pesar del momento difícil y oscuro que vivimos”, sostuvo la vocal de la Comisión Directiva de Abuelas de Plaza de Mayo.
En su discurso, Poblete Hlaczik resaltó la valentía de los sobrevivientes para brindar su testimonio en el proceso legal que a día de hoy continúa, destacó la importancia de retomar el legado de las Abuelas y Madres desde las nuevas generaciones, advirtió que aún hay muchas personas que no conocen su verdadera identidad y aseguró que la condena del Turco Julián, que falleció en un cárcel común el año pasado, fue “reparador” para ella. “Pensar en la posibilidad de cruzarlo por la calle era una cosa que me aterró durante muchísimo tiempo, y la posibilidad de Justicia me dio la tranquilidad de poder criar a mis hijos sabiendo que yo no me iba a cruzar a Simón por la calle ni nadie se iba a cruzar a ninguno de ellos”, contó la nieta restituida, ante la atenta y orgullosa mirada de su hija.
Fue su tío, Fernando Navarro Roa, el que recordó lo que sintió al ver cara a cara y esposado al hombre que secuestró y torturó a su hermano José y cuñada Gertrudis. “el tipo (por el Turco Julián) en el juicio te miraba desafiante, te hacía temer realmente, como si estuviera sobrado aún en esa situación”, rememoró y visualizó: “Me impactaba la situación de pensar en los compañeros, estando él en el lugar donde era el dueño de la vida y la muerte, realmente impactante”, planteó.
Después de valorar la lucha de su hermano por los derechos de los discapacitados, que lo llevó crear el Frente del Lisiado Peronista y a impulsar la primera ley nacional de cupo laboral para personas con discapacidad”, Fernando abrazó a su sobrina Claudia Victoria. “Nosotros dostraemos buenas noticias, porque lo que ha demostrado esta lucha es que se puede, es que con amor, con ternura y con convicción se pueden lograr las cosas. Así que supongo yo que vamos a seguir yendo por más, que no nos vamos a detener, que este señor en algún momento se tiene que ir para volver a un sistema más justo, lo vamos a lograr”, arengó.
Informe: Thiago Buglione
