Gobierno e Iglesia, las evidentes diferencias

La agenda social del Papa en su arribo al país incomoda al gobierno de Javier Milei. Nerviosismo oficialista por la visita al Cottolengo Don Orione.


Por Melisa Molina Por Washington Uranga Fuente: https://www.pagina12.com.ar/ 22 de septiembre, 2026.

Las tensiones entre el gobierno y la iglesia en el marco de la visita del papa León XIV, tal como contó este diario, lejos de mermar, van en aumento. Esto a pesar de que, de un lado y del otro, intentan quitarle trascendencia a las diferencias. Las distintas apreciaciones sobre la coyuntura que transita la sociedad argentina son cada vez más evidentes. Mientras los obispos insisten en la necesidad de proteger a los más vulnerables –como es el caso de las personas con discapacidad– el gobierno no hace más que castigar a esos sectores. Es una escena que se repite desde que Milei asumió el gobierno. Ahora, después que el Vaticano confirmó oficialmente que el pontífice visitará el Cottolengo Don Orione (Claypole, Provincia de Buenos Aires) se conoció la renuncia del secretario de Discapacidad Alejandro Vilches (ver aparte).

Luego de que el Vaticano diera a conocer la agenda de la gira de Robert Prevost por América del Sur en el mes de noviembre, este lunes el canciller Pablo Quirno encabezó una conferencia de prensa en Casa Rosada junto a la Ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, el nuncio apostólico en la Argentina, arzobispo Michael Wallace Banach, en representación de la Santa Sede, y el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, arzobispo Marcelo Colombo.

Al comienzo de la conferencia el clima fue de cordialidad. Si bien Quirno se quiso adjudicar el logro de la visita al decir que fue: “el resultado de un proceso de diálogo y trabajo conjunto con la Santa Sede y con la Iglesia argentina iniciado a partir de las invitaciones formuladas oportunamente al Santo Padre por el Presidente de la Nación Javier Milei”, después agregó que también fue resultado de “las gestiones de la Iglesia argentina”. Por parte de Wallace Banach hubo hasta un agradecimiento personal a Milei por la buena predisposición para la organización y las gestiones de su gobierno respecto de la visita papal.

Sin embargo, la tensión comenzó a crecer cuando hicieron sus preguntas los periodistas acreditados. Una de ellas consignó: “Anunciaron que el Papa irá al Cottolengo Don Orione, a partir de eso, ¿puede haber algún cambio para el sector de la discapacidad en la Argentina que viene sufriendo dificultades, algo que incluso la Iglesia argentina marcó como un problema?.

Quirno, nervioso, se limitó a decir: “Nosotros celebramos esa visita al Cottolengo. Es parte del conocimiento de un tema clave en Argentina y las políticas de discapacidad las hablamos permanentemente con diferentes actores, incluida la Iglesia argentina, y son las que tenemos para asegurar las prestaciones a todos los actores del sistema”.

Luego, otro periodista expresó: “La semana pasada el enviado del Santo Padre, George Koovakad, dijo: ‘Nadie se salva solo’. Y defendió la justicia social como un valor importante para la Iglesia. ¿Qué tiene para decir el gobierno en el marco de los recortes y el ajuste que viene impulsando en el envío del presupuesto al Congreso para áreas sensibles como discapacidad?. ¿Cómo se van a compatibilizar esas agendas en la reunión bilateral que va a mantener el Presidente con el Papa, teniendo en cuenta que para Milei la justicia social ‘es un sacrilegio’?”.

Quirno, molesto con las consultas, remarcó: “Es una visita pastoral, apostólica”. Es decir, el canciller intentó eliminar la parte de la “proyección para la vida social”, que también incluirá la visita y esbozó una respuesta para intentar justificar los recortes a sectores sensibles como el de discapacidad. “Argentina tiene políticas de Estado con respecto a decisiones que se han tomado desde el Ministerio de Salud y de Capital Humano para asegurar que los diferentes lineamientos presupuestarios cumplan con los objetivos de esa política de Estado”, subrayó.

Por último, ante la mirada absorta de los miembros de la Iglesia, Quirno se envalentonó: “No hay absolutamente ninguna diferencia fundamental entre el Gobierno nacional y la Iglesia. Milei es el presidente argentino que probablemente más defendió el derecho a la vida, el que a nivel mundial habla todo el tiempo de defender los valores occidentales fundados en la civilización judeo-cristiana y el presidente que, en dos años y pico, ha bajado la pobreza a la mitad”. “Así que no hay diferencias fundamentales con los valores de la Iglesia”, cerró.

Colombo, y el resto de los miembros de la Iglesia argentina que estaban presentes en la conferencia: el cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba; Jorge García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires; Jorge Eduardo Scheinig, arzobispo de Mercedes-Luján y el obispo Raúl Pizarro, secretario General de la Conferencia Episcopal, transformaron sus caras.

Y, justo en ese momento de confusión, llegó la tercera consulta vinculada al Cottolengo Don Orione y los recortes en discapacidad. “El Gobierno argentino ha invitado al Santo Padre a una visita pastoral. Las actividades que va a realizar en la Argentina son las que él ha determinado que tiene que hacer y nosotros no tenemos ningún tipo de preocupación al respecto. Hay una creación de un ambiente que busca generar un lugar de confrontación, pero el viaje del Papa nos tiene que encontrar unidos”, finalizó Quirno y abandonó la sala.

Por la tarde del lunes, en tanto, la Conferencia Episcopal Argentina convocó para el martes a una nueva conferencia de prensa que, esta vez, se realizará en la sede del episcopado.

La agenda en Argentina

El domingo 8 de noviembre el Papa será recibido en el aeroparque Jorge Newbery a las 16.30. Visitará el Monumento al General San Martín a las 17 y luego, a las 17.20, será recibido en la Casa Rosada para un encuentro privado con Milei. Por último, ese día encabezará a las 18.30 un encuentro en el Palacio Libertad con las autoridades del cuerpo diplomático y la sociedad civil.

El lunes visitará el Cottolengo Don Orione a las 9.15; celebrará misa en el Monumento de los Españoles a las 11.30; se encontrará con el mundo del trabajo –empresarios y trabajadores–, en la Universidad Católica Argentina a las 16.10 y con líderes de las comunidades cristianas y de las distintas tradiciones religiosas en el Palacio San Martín, a las 17.30. Luego, rezará las vísperas con los obispos argentinos en la Catedral Metropolitana a las 18.45 y, por último, cenará con los obispos en la sede del arzobispado porteño.

El martes viajará a Córdoba, donde celebrará la misa en la Escuela Aviación Militar a las 10 y tendrá un encuentro con religiosos y seminaristas en la catedral a las 15.15. De regreso a Buenos Aires, participará de una vigilia con los jóvenes en el Monumento de los Españoles a las 20.15.

El miércoles visitará el Complejo Penitenciario de Devoto en Buenos a las 8 y celebrará misa en la basílica de Luján a las 10, antes de continuar su viaje hacia Lima.

Según explicó Wallace Banach, se estima que, desde su elección, 6 millones de personas han visto al papa en el Vaticano. En la Argentina quizás que podría encontrarse con un número superior a ese. Con respecto a feriados, asuetos y días no laborables, desde el gobierno dijeron que “es algo que aún continúa bajo análisis”.