El dólar oficial volvió a subir

El movimiento se produjo antes de una licitación de deuda en pesos que será clave para definir la liquidez y las tasas.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/ 26 de agosto, 2026.

El dólar volvió a subir este martes y se consolidó por encima de los 1500 pesos en el mercado mayorista. El movimiento se produjo antes de una licitación de deuda en pesos que será clave para definir la evolución de la liquidez, las tasas de interés y el mercado cambiario durante el cierre de agosto.

La cotización mayorista avanzó 1,50 pesos y terminó en 1511,50 pesos, un nuevo máximo nominal. Fue la quinta suba de las últimas seis ruedas. El dólar minorista se mantuvo en 1530 pesos en el Banco Nación, mientras que el blue cerró en 1565 pesos.

Por encima de estas referencias, operaron los dólares financieros. El contado con liquidación, utilizado por las empresas para girar divisas al exterior, terminó en 1601,19 pesos. El dólar MEP, que se negocia dentro del mercado local, se ubicó en 1538,71 pesos.

La importancia de la rueda no estuvo tanto en la magnitud del aumento, sino en la ruptura de una referencia que el Gobierno había procurado sostener.

Durante las últimas semanas, los 1500 pesos funcionaron como un techo informal para el dólar mayorista. Para evitar que fuera superado, el equipo económico combinó operaciones en el mercado de futuros, colocaciones de bonos vinculados al tipo de cambio y una administración más estricta de la liquidez en pesos. Esa estrategia comenzó a mostrar límites. Sostener el dólar mediante la absorción de pesos contribuye a elevar las tasas de interés y encarece el financiamiento de empresas y familias. Liberar liquidez, en cambio, puede aliviar las tasas, pero también aumenta el riesgo de que una parte de esos fondos se dirija hacia la moneda estadounidense.

El nuevo examen será la licitación que realizará el Tesoro este jueves. Luego de distintas operaciones para trasladar compromisos en poder del Banco Central, el Ministerio de Economía deberá enfrentar vencimientos por alrededor de 13 billones de pesos. El resultado determinará cuántos de esos fondos permanecen invertidos en deuda pública y cuántos vuelven al mercado.

La Secretaría de Finanzas ofrecerá instrumentos capitalizables a tasa fija con vencimientos en noviembre de 2026, enero y mayo de 2027. También incluirá una letra ajustada por inflación con vencimiento en enero próximo y un título dólar linked a octubre de este año. El menú muestra una preferencia por los plazos relativamente cortos.

El Tesoro reemplazó, la semana pasada, una letra que vencía a fines de agosto y estaba en poder del Banco Central por un bono con vencimiento en junio de 2027. La operación alcanzó hasta 1,5 billones de pesos. Días antes había realizado otro canje de títulos vinculados al dólar por unos 550 millones de dólares. Estos movimientos reducen los vencimientos inmediatos, pero no cancelan la deuda: solamente trasladan los pagos hacia adelante.

Desde el mercado se espera que el nivel de renovación pueda ubicarse cerca, aunque eventualmente por debajo, del ciento por ciento. Si el Tesoro no consigue refinanciar todos los compromisos, deberá utilizar depósitos o liberar pesos para cancelar la diferencia. Ese excedente podría contribuir a bajar las tasas de corto plazo, pero también alimentar la demanda de dólares.

La tensión también se reflejó en la deuda soberana. Los bonos en moneda estadounidense cerraron con mayoría de bajas y el riesgo país subió hasta 512 puntos básicos.

El indicador elaborado por el banco JP Morgan acumula un incremento del 19,1 por ciento durante agosto, a contramano de la mejora observada en otros mercados emergentes. Las acciones mostraron una dinámica diferente. El índice S&P Merval avanzó 0,8 por ciento. En Wall Street, los papeles argentinos finalizaron con mayoría de subas, aunque YPF perdió 2,5 por ciento y Vista retrocedió 3,1 por ciento, afectadas por la baja del precio internacional del petróleo.

La licitación del jueves volverá a poner al equipo económico frente a una disyuntiva que atraviesa todo el programa financiero. Para retener los pesos puede ser necesario ofrecer tasas elevadas, con impacto sobre el crédito y la actividad. Si decide no convalidarlas, deberá aceptar una mayor liquidez y una presión adicional sobre el dólar. El resultado mostrará cuál de estos riesgos prioriza el Gobierno para transitar el último tramo de agosto.