Un acto por el cumpleaños de Clara Anahí Mariani y para reafirmar la “búsqueda incansable”
Cientos de personas se reunieron en la casa en la que fue secuestrada la bebé de tres meses y reafirmaron el compromiso con la memoria, la verdad y la justicia.
Informe: Thiago Buglione fuente:https://www.pagina12.com.ar/ 16 de agosto, 2026
Aunque ella aún no lo sepa, cientos de platenses se congregaron para conmemorar su cumpleaños número 50. A Clara Anahí Mariani la piensan cada año, cada día. La reunión fue en la misma casa en la que ella fue secuestrada y en la que asesinaron a su madre, Diana Teruggi. Medio siglo después, referentes de la lucha de derechos humanos, exdetenidos desaparecidos, jóvenes estudiantes, artistas y vecinos del barrio dijeron presente en la propiedad que hoy funciona como el Sitio de Memoria de la Asociación Anahí y que todavía conserva los escalofriantes vestigios de aquel fatídico 24 de noviembre de 1976. Se hizo una charla abierta de la que participaron el juez Alejo Ramos Padilla y la Abuela de Plaza de Mayo Elsa Pavón, junto a su nieta Paula Logares. Durante toda la jornada, el legado y la búsqueda de Chicha Mariani, abuela de Clara Anahí, fue recordado incansablemente por todos los presentes.
Durante los años 70 y hasta el día de la masacre, Diana Esmeralda Teruggi y su pareja Daniel Enrique Mariani vivieron en una casa en la calle 30 entre 55 y 56 de la capital bonaerense, La Plata. Allí funcionaba la imprenta de la revista Evita Montonera, la cual camuflaban bajo la fachada de un criadero de conejos, de ahí el nombre con el que fue conocida posteriormente.
Hoy, la “casa de los conejos” permanece en pie, a pesar de los numerosos tiros que impactaron en las paredes, incluso un boquete gigante producto de un ataque con armamento militar pesado, que atravesó dos cuartos contiguos, cuando una patota de fuerzas conjuntas invadió la casa y asesinó a Diana Teruggi y a cuatro personas más, siendo la pequeña Clara Anahí la única sobreviviente, con apenas 104 días de vida. Ese fue el último día que se supo algo de ella.
Durante el nublado sábado platense, la cuadra fue cortada y copada por los vecinos e invitados que se acercaron a seguir diciéndole a Clara Anahí que la seguirán buscando “hasta encontrarte”; así lo sentenció una de las pintadas en la calle, a los pies de quienes compartieron la mesa de diálogo abierto. El escenario fue completado con juegos interactivos para los niños que asistieron en gran cantidad, mariposas de papel colgadas en los postes, intervenciones gráficas también en las alturas con la consigna “cumpleaños 50 de Clara Anahí” y una suelta de globos final.
El acto lo dio por inaugurado Amelia, una joven de 14 años que integra el centro de estudiantes del Liceo Víctor Mercante de La Plata, al cual decidieron ponerle el nombre de Diana Teruggi, que fue alumna de la institución. “Anahí, el miércoles pasado, 12 de agosto, fue tu cumpleaños. Vos llevás otro nombre y, probablemente, no sepas quién fue tu papá ni quién fue tu mamá. Tampoco cuál fue su historia. Te contamos que nuestras historias están entrelazadas. Chicha, tu abuela, fue profesora y jefa de departamento del Departamento de Artes”, comenzó la joven para cerrar recordando que “nos reunimos todes en un nuevo aniversario para que sepas que te seguimos buscando incansablemente”.
Acto seguido, se escuchó a Elsa Pavón, íntima amiga y compañera de lucha de María Isabel Chorobik de Mariani —aunque nadie en toda la tarde la llamó así, sino Chicha—. “No es lógico que hable yo de ella”, advirtió Elsa, siempre acompañada de Paula, la primera nieta recuperada por Abuelas. “Porque para mí Chicha era, no sé si hermana, mi madre o mi amiga, no lo sé. Para mí fue todo, sobre todas las cosas, mi guía”, recordó y resaltó su vocación: “la docencia circulaba por su sangre y salía por sus ojos”.
El juez Ramos Padilla, quien supo ser abogado de Chicha en la Asociación Anahí, cuando ella abandonó Abuelas y se centró en la búsqueda de su nieta, aseguró que Chicha “se transforma en abuela el 12 de agosto (cuando nació Clara Anahí), pero se transforma en Abuela argentina en busca de sus nietitos desaparecidos ese 24 de noviembre, cuando se produce este ataque y secuestran a su nieta”.
En esa línea, remarcó la incansable labor de Chicha en la lucha por los cientos de nietos restituidos. “No había mecanismos ni leyes en el mundo que preservaran el derecho a la identidad. Ella decide recorrer el mundo, hablar con Mary-Claire King, con los médicos para el avance de la ciencia, que les pide que generen un índice de abuelidad, el HLA, para poder encontrar a sus nietos. Crean el Banco Nacional de Datos Genéticos y lo transforman en una institución mundialmente reconocida”, valoró Ramos Padilla.
Paula Logares, por su parte, recordó aquellas tardes en las que acompañaba a su abuela Elsa a la casa de su amiga en City Bell y jugaba con los “chiches” que la dueña de casa le traía de sus viajes por el mundo en representación de Abuelas. Además, reveló que la viajera también compraba una muñeca en cada lugar que visitaba, con el objetivo de regalárselas a Clara Anahí el día que la encontrara. “Chicha tenía esta manera de darle amor a su nieta. Y era algo que desde chica me pasó, esto de pensar ‘qué bueno sería para Clara Anahí saber quién es su abuela, encontrarse con ella’. Una mujer enorme, hermosa, con mucho cariño para dar, con mucha entereza, muy dulce”, contó Paula.
Fue una de esas tardes la que eligió recordar Elsa Pavón. “Nuestro sueño era estar en su casa, nosotras tomando el té y las chicas (Paula y Clara Anahí) jugando en el jardín con las muñecas y todo lo que había traído”, narró la Abuela y provocó la emoción del público. “En una de las charlas me dice: ‘Vos sabés que yo nunca pensé que íbamos a encontrar a Paula, nunca te lo dije porque no quería destruirte, pero yo nunca pensé que la íbamos a encontrar’”, rememoró, con Paula siempre firme a su lado.
