La persecución judicial a Ricardo Nissen

La Cámara de Casación confirmó el procesamiento del extitular de la Inspección General de Justicia que, en su momento, denunció a Hidden Lake (Lago Escondido), la sociedad del magnate Joe Lewis. Había sido sobreseído 4 veces.

PorIrina Hauser – Fuente: https://www.pagina12.com.ar/ 14 de octubre de 2026.

En medio de la discusión por la Ley de Tierras y la extranjerización, en un clima de reclamo popular de soberanía, la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal (con los votos de Daniel Petrone y Javier Carbajo) le dio la razón a la empresa Lago Escondido (Hidden Lake) del magnate Joe Lewis, y confirmó el procesamiento de Ricardo Nissen, extitular de la Inspección General de Justicia. Nissen había denunciado irregularidades de esa sociedad –que bloqueó el acceso al Lago Escondido, hubo actos de violencia, la sociedad era simulada, el trasfondo eran fondos en paraísos fiscales y, además, no tenía actividad económica-, por lo que pidió su nulidad e intervención. La empresa lo denunció por abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Nissen había sido sobreseído cuatro veces en primera instancia por dos jueces distintos, Sebastián Casanello y Daniel Rafecas. Ambos magistrados señalaron que Nissen, como funcionario, actuó igual con Hidden Lake que con otras sociedades, por lo que no se le podía adjudicar ninguna intencionalidad, como apuntaban los representantes de Lewis. Pese a esos argumentos, la Cámara Federal ordenó procesarlo en abril de este año, con los votos de Martín Irurzun y Eduardo Farah, y ahora confirmó esta línea la Casación, máximo tribunal penal del país, por mayoría. Estos dos tribunales revisores le atribuyen al exfuncionario acciones para perjudicar a Hidden Lake S.A. por razones ajenas a las funciones y facultades que tenía al frente de la IGJ. A diferencia de Petrone y Carbajo, el juez Alejandro Slokar votó en disidencia y consideró que había que hacer lugar a la apelación de Nissen. Además, sostuvo Slokar que había que apartar a los magistrados de la Cámara Federal que intervinieron.

¿Qué había hecho Nissen?

Durante su gestión en el gobierno de Alberto Fernández, Nissen ejerció controles sobre sociedades comerciales y dictó innumerables medidas. En una de las tantas investigaciones, pidió, en mayo de 2022, la intervención judicial de la sociedad Hidden Lake de Lewis, dueña de más de 12.000 hectáreas que rodean al Lago Escondido. El exinspector advertía que se trataba de una “pantalla jurídica”. Denunciaba que no tenía por finalidad “el intercambio, la producción o prestación de bienes o servicios”, sino que se la utilizaba para disfrazar “un cuantioso patrimonio del señor Lewis en la Patagonia”, además de “frenar la aspiración de cualquier integrante de la sociedad argentina de poder acceder al singular y maravilloso espejo de agua que representa el Lago Escondido”. Con esos fines, en varias oportunidades se utilizó —escribió Nissen— una patota parapolicial que atacó a quienes pretendían acercarse al lago. Además, marcaba que la empresa incumplía decisiones de la justicia de Río Negro, que dispuso habilitar el paso de visitantes. Esa discusión sobre el acceso al lago está ahora en la Corte Suprema, pero ejemplifica mucho lo que se plantea en el debate sobre la Ley de Tierras: el perjuicio que significa que extranjeros tengan propiedades sobre ríos o espejos de agua.

Como ocurrió con otras sociedades contra las que formuló denuncias, Nissen puso en marcha un expediente de la IGJ en el que quedó en claro que Hidden Lake era una sociedad sin actividad comercial, registrada en la Ciudad de Buenos Aires, con sede en un estudio de abogados porteño y que no podía explicar la construcción de la mansión junto al lago. La IGJ le reclamó actas de directorio, constancias de operaciones y estados contables. En 2023, una ampliación de la denuncia ante el fuero comercial agregó que Hidden Lake no daba cuenta de sus actividades agropecuarias y que más bien se utilizaba para recibir a políticos, funcionarios judiciales, empresarios, diplomáticos y figuras del deporte y la farándula. Desde esa óptica, no había registro de actividad hotelera, turística y –en rigor— de ningún tipo, decía Nissen. Es más, agregaba que arrojaba pérdidas y no había reclamos. Tenía capital a nombre de sociedades offshore no declaradas en Argentina, y se sostenía con aportes de accionistas y terceros.

La justicia comercial no hizo lugar a los planteos de la IGJ, aunque los tramitó como instancia válida. Simplemente los rechazó. Hidden Lake S.A, representada por allegados a Macri –como Jaime Cibils Robirosa, presidente del Correo-, inició la causa contra Nissen y luego agregó en la acusación a Manuel Cuiñas Rodríguez, subinspector general.

La persecución

La empresa de Lewis lo acusó a Nissen de desatar una persecución y le atribuyó los delitos de abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público. En un comienzo, el juez Daniel Rafecas lo sobreseyó dos veces por considerar que no había delito alguno. Luego la causa pasó a Casanello, quien lo sobreseyó una vez y luego lo indagó porque la Cámara Federal le ordenó que lo hiciera. Volvió a sobreseerlo. Este juez incluso especificó que el exinspector había tomado el mismo tipo de decisión en muchos otros casos (entre 2020 y 2023). Recordó que Nissen, al frente de la IGJ, inició al menos 34 actuaciones sumariales de oficio, firmó 19 resoluciones administrativas de características similares a la de Lago Escondido (como con el Grupo Zoe, Wenance Inversiones, Dakota S.A., el Instituto de Estudios Estratégicos de Seguridad (IEES) de Patricia Bullrich y al fideicomiso ciego de Mauricio Macri, entre otros).

Aquella resolución de Casanello señalaba también: “Los actos administrativos que componen el expediente administrativo mencionado reflejan el ejercicio de funciones propias del organismo, facultadas por ley”. “Así, la actividad de fiscalización y control realizada por los denunciados se encuentra incluida en las potestades otorgadas por la ley 22.325 (ley orgánica de la IGJ), que la habilitan como tal a requerir información y documentación, realizar investigaciones e inspecciones, recibir y sustanciar denuncias y formular denuncias ante autoridades judiciales”, agregaba. O sea, decía que no había nada malicioso en la actuación del exfuncionario. Y, por otra parte, los tribunales podían dar curso o rechazar las denuncias.

Una de las cuestiones que marcaba Nissen y por la que se ganó incontables ataques era la constitución de sociedades offshore en otros países para actuar en Argentina con fines de simulación y posibles fraudes. También fue cuestionado por resolver que todas las personas jurídicas inscriptas en la Ciudad de Buenos Aires debían incorporar mujeres en sus directorios. Son solo algunos de los ejemplos que marcaron rasgos de su gestión.

El gobierno de Javier Milei, como se sabe, flexibilizó al extremo las funciones de control a la IGJ y es público y notorio que tiene gran interés en la venta de tierras a extranjeros, cuidando los vínculos con el poder económico y las corporaciones internacionales. La sombra de Peter Thiel, el magnate de la IA orientada hacia lo bélico y el espionaje, aparece en el trasfondo de la movida de la administración libertaria.