AOMA dispuso una medida de fuerza en la planta operada por Río Tinto en el Salar del Hombre Muerto. El reclamo se mantiene luego del grave temporal de nieve en julio que dejó a un grupo de operarios varados durante cuatro días a casi 24 grados bajo cero.

Fuente: https://www.eldestapeweb.com/ – 28 de septiembre, 2026.

Mientras el gobernador Raúl Jalil tiene a la minería como uno de los ejes de desarrollo de Catamarca, la tensión laboral volvió a escalar en la Puna catamarqueña. La Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) comenzó el pasado jueves con un paro en Minera del Altiplano, la firma vinculada a la trasnacional Río Tinto.

La medida de fuerza afecta directamente las operaciones del proyecto de litio Fénix y el conflicto actual tiene dos ejes centrales: el pedido de una urgente actualización salarial y la demanda de condiciones de trabajo seguras en los yacimientos de alta montaña.

La medida impulsada este mes no es un hecho aislado. En febrero de este mismo año, AOMA ya había paralizado de forma total las actividades en el yacimiento Fénix por reclamos de encuadramiento, seguridad e incumplimiento de acuerdos previos. Aquella huelga representó el primer paro que afrontó Río Tinto en el activo tras haber tomado el control de la operación mediante la adquisición de Arcadium Lithium.

El antecedente del temporal: cuatro días a 24° bajo cero

El reclamo por la seguridad operaria se fundamenta en un grave incidente ocurrido a mediados de julio pasado, cuando un violento temporal de nieve y viento blanco azotó la zona de Antofagasta de la Sierra.

El 19 de julio, diversos vehículos con trabajadores vinculados a las operaciones de Río Tinto quedaron atrapados por las acumulaciones de nieve. Un grupo de operarios permaneció aislado durante casi cuatro días a casi 4.400 metros sobre el nivel del mar, soportando temperaturas extremas de hasta -24°C. El rescate demandó un complejo despliegue conjunto entre organismos provinciales, fuerzas de seguridad, bomberos y logística privada.

Tras el rescate, AOMA realizó presentaciones formales ante el Ministerio de Minería de Catamarca, denunciando presuntos incumplimientos del denominado protocolo de invierno para el traslado de personal en alta montaña.

Por su parte, el Gobierno provincial abrió una investigación para deslindar responsabilidades sobre el operativo, mientras que Río Tinto procedió a la suspensión preventiva de sus desarrollos Fénix y Sal de Vida —ambos localizados en el Salar del Hombre Muerto— con el fin de realizar una revisión integral de sus protocolos ante contingencias meteorológicas.

Río Tinto había frenado las operaciones tras el temporal

Después del episodio, Río Tinto informó que había decidido suspender preventivamente las actividades en sus proyectos Fénix y Sal de Vida, ubicados en el Salar del Hombre Muerto, hasta que estuvieran restablecidas las condiciones de seguridad. La compañía también comunicó que realizaría una revisión integral de lo ocurrido con el objetivo de fortalecer su capacidad de respuesta frente a futuros eventos meteorológicos extremos.

El Gobierno de Catamarca, por su parte, anunció una investigación para determinar las circunstancias que derivaron en el operativo de rescate de los trabajadores y turistas que quedaron varados durante el temporal.

AOMA mantuvo desde entonces sus reclamos sobre lo ocurrido y sobre las responsabilidades vinculadas con el operativo. Ahora, dos meses después del episodio, la seguridad vuelve a formar parte de un conflicto gremial que también tiene como eje la situación salarial.