{"id":2798,"date":"2026-07-06T09:12:42","date_gmt":"2026-07-06T12:12:42","guid":{"rendered":"https:\/\/fmmural91.uno\/2024\/?p=2798"},"modified":"2026-07-06T09:12:43","modified_gmt":"2026-07-06T12:12:43","slug":"aquellos-que-todavia-no-emigraron-ya-estan-haciendo-las-valijas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fmmural91.uno\/2024\/aquellos-que-todavia-no-emigraron-ya-estan-haciendo-las-valijas\/","title":{"rendered":"Aquellos que todav\u00eda no emigraron, ya est\u00e1n haciendo las valijas"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">La \u00fanica salida que el laberinto de Milei les propone a los j\u00f3venes investigadores<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque el Estado ya invirti\u00f3 en su formaci\u00f3n durante d\u00e9cadas, para el gobierno libertario los becarios del Conicet no existen. Precarizados, desprestigiados y sin \u00e1nimo, en el presente solo buscan sobrevivir. Y el cartel de Ezeiza cada vez est\u00e1 m\u00e1s cerca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Por\u00a0Pablo Esteban   &#8211;   Fuente: <a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/\">https:\/\/www.pagina12.com.ar\/<\/a>   &#8211;  06 de julio, 2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser un joven cient\u00edfico en Argentina es una misi\u00f3n casi imposible. Como la fuga de cerebros se da por goteo, pareciera que no sucede, pero todo lo contrario. Basta con recorrer los laboratorios del pa\u00eds para notar c\u00f3mo se consolida esa sangr\u00eda de recursos humanos hipercalificados que deciden otro rumbo para sus vidas al ver las pocas chances de continuar con sus carreras en la Argentina de Javier Milei. Adem\u00e1s de los&nbsp;<strong>despidos<\/strong>, la&nbsp;<strong>falta de fondos y de convocatorias que permitan subsidiar los trabajos<\/strong>, la \u00faltima gran estocada que dio la gesti\u00f3n libertaria fue la&nbsp;<strong>no renovaci\u00f3n de las becas doctorales de 379 j\u00f3venes cient\u00edficos<\/strong>. En otras palabras, fueron despedidos por las autoridades del Conicet, que invocan lo de siempre: \u201cNecesitamos cuidar el d\u00e9ficit fiscal\u201d. Un mantra que no aplican para otras \u00e1reas, como el campo o inteligencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Durante la presidencia de Milei, los salarios de los investigadores y los becarios del Conicet disminuyeron un 40 por ciento<\/strong>. Hasta el momento, seg\u00fan estimaciones del Centro Iberoamericano de Investigaci\u00f3n en Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n,&nbsp;<strong>el sistema nacional de ciencia y t\u00e9cnica perdi\u00f3 m\u00e1s de 6 mil empleos desde diciembre de 2023. De ese total, aproximadamente la mitad corresponde a becarios e investigadores del Conicet que dejaron sus puestos.<\/strong>&nbsp;El biof\u00edsico y becario posdoctoral del Conicet&nbsp;<strong>Agust\u00edn Ormaz\u00e1bal<\/strong>&nbsp;lo refer\u00eda en una entrevista reciente con este diario: \u00ab<strong>A esta altura, de mi camada, son m\u00e1s los que se fueron que los que se quedaron<\/strong>\u201c.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto que algunos ya hablan de cientificidio, o bien, de \u201cuna generaci\u00f3n cient\u00edfica perdida\u201d. Los j\u00f3venes cient\u00edficos se forman, por lo general, en universidades p\u00fablicas. Realizan all\u00ed sus licenciaturas, sus maestr\u00edas y sus doctorados, y desarrollan sus herramientas para, en el futuro, dedicarse plenamente a la carrera de investigaci\u00f3n. Durante ese recorrido, de unos 10 o 15 a\u00f1os, el sector p\u00fablico realiza una inversi\u00f3n considerable en la formaci\u00f3n de cada individuo.&nbsp;<strong>Cuando llegan a los 35 o 40 a\u00f1os, en el momento en que podr\u00edan comenzar a devolver con sus investigaciones todo lo que el Estado hizo por ellos, se quedan sin esa posibilidad. El pa\u00eds se queda sin sus talentos y lo peor de todo: lo hace por decisi\u00f3n propia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La haza\u00f1a de cada d\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el presente, el trabajo en el laboratorio se vuelve pr\u00e1cticamente una aventura para nada recomendable. Los insumos faltan, las m\u00e1quinas se rompen y no se arreglan, y los cient\u00edficos apelan a las estrategias m\u00e1s rebuscadas para realizar sus tareas. Algunos manifiestan que en sus institutos hacen \u201cvaquitas\u201d: fondos comunes para que los que menos tienen no se queden sin avanzar en sus desarrollos. Si bien hist\u00f3ricamente esa capacidad de \u201chacer ciencia con dos pesos\u201d se ley\u00f3 como una ventaja de los cient\u00edficos argentinos en el mundo &#8211;en la medida en que esa capacidad de improvisaci\u00f3n supon\u00eda una virtud cuando viajaban a otros continentes a realizar estancias y perfeccionamientos&#8211; en el presente la situaci\u00f3n ha tocado l\u00edmites impensados. Pues tampoco se trata de glorificar la desdicha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El inmun\u00f3logo&nbsp;<strong>Facundo Di Diego<\/strong>&nbsp;relata: \u201cEn la mayor\u00eda de los laboratorios el d\u00eda a d\u00eda es muy cuesta arriba, tanto por la falta de fondos como por el bajo salario y las malas condiciones. Se estira la vida \u00fatil de los reactivos, se reducen experimentos, se deja de ir a congresos afuera y se empeoran las condiciones generales\u201d. Y completa: \u00ab<strong>Si bien es posible completar con docencia universitaria, es una actividad igualmente devaluada. Tambi\u00e9n se pueden dar clases particulares, o bien, otras actividades no relacionadas con la profesi\u00f3n. Conozco muchos que despu\u00e9s de hora hacen Uber o Rappi. Yo mismo lo consider\u00e9<\/strong>\u201c.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Mercedes Pastorini<\/strong>, becaria posdoctoral del Conicet especializada en virus del papiloma humano y c\u00e1ncer, explica que \u201ctodo depende de si tu laboratorio tiene o no financiamiento. Pero, de cualquier manera, se planifica todo una y mil veces. No se hacen experimentos sin estar completamente seguros de que son los correctos. Todos los recursos los exprimimos al m\u00e1ximo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La precarizaci\u00f3n laboral y la falta de horizontes que enfrentan los j\u00f3venes investigadores en el pa\u00eds tambi\u00e9n se advierten en una cobertura m\u00e9dica que funciona seg\u00fan las regiones. La \u00faltima vez que los cient\u00edficos salieron a pelear por sus derechos y que se normalice el servicio se llevaron una paliza.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/resizer\/v2\/BIWE6ASE7BHXTDNGG4SXZZZHQ4.jpg?quality=75&amp;auth=7e54dcba4417c130186e47bbf83c0120f84fd229a30a56ca38d003feea8651a8&amp;width=1280\" alt=\"Protesta de cientificos del CONICET en defensa de su trabajo.\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Protesta de cientificos del CONICET en defensa de su trabajo.&nbsp;<\/strong>Protesta de cientificos del CONICET en defensa de su trabajo.&nbsp;prensaCONICET<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Manuel Crespo<\/strong>, que concentra sus esfuerzos en cronobiolog\u00eda, tiene una beca doctoral del Conicet que se prolongar\u00e1 hasta marzo de 2027. Desde aqu\u00ed, apunta: \u201cLa situaci\u00f3n actual es muy complicada, porque hay un brutal desfinanciamiento que pega por todos lados.&nbsp;<strong>Nuestros sueldos est\u00e1n casi congelados desde diciembre de 2023, porque pr\u00e1cticamente no recibimos aumentos.&nbsp;<\/strong>Actualmente, cobramos menos de 1.200.000 pesos. No tenemos subsidios con los cuales trabajar, no tenemos dinero para hacer experimentos; entonces hay que dejar de hacerlos o cambiarlos por otras estrategias menos ambiciosas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los que piensan en emigrar<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante esta encrucijada que plantea el Gobierno, con el ajuste y la falta de perspectivas, algunos j\u00f3venes talentos ya piensan en dejar el pa\u00eds. Crespo cuenta su experiencia personal: \u201cPor suerte obtuve una beca del gobierno de Brasil y me fui seis meses a un laboratorio de all\u00e1 y pude concretar algunos experimentos que ac\u00e1 no hubiera podido hacer. No eran ensayos demasiado caros, pero estamos tan desmantelados que no se pod\u00edan hacer en Argentina\u201d. Y contin\u00faa: \u00ab<strong>A m\u00ed me gustar\u00eda quedarme, pero lamentablemente estamos entre la espada y la pared. Nos est\u00e1n echando directamente. Muchos se van afuera o pasan al sector privado<\/strong>\u201c.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por su parte,&nbsp;<strong>Di Diego<\/strong>&nbsp;cuenta que consigui\u00f3 una beca por seis meses con posibilidad de actualizar por otros seis meses m\u00e1s para trabajar en una patente. Sin embargo,&nbsp;<strong>admite que \u201ces demasiado inestable\u201d y que \u201clo m\u00e1s probable es que al concluir esta beca me vaya afuera\u201d.<\/strong>&nbsp;En paralelo, ya env\u00edan correos electr\u00f3nicos a algunos laboratorios internacionales con los que tienen v\u00ednculos para averiguar condiciones e ir preparando el terreno ante una eventual salida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asimismo, la mayor\u00eda de los cient\u00edficos que decidi\u00f3 buscar una oportunidad en el privado lo hizo porque emigrar con una familia ya formada resulta mucho m\u00e1s dif\u00edcil que hacerlo sin esa realidad. Hay que pensar que un joven investigador en Argentina puede tener un promedio de 35 a\u00f1os.&nbsp;<strong>De todas maneras, ingresar al privado no se traduce en un camino directo. A diferencia de lo que suced\u00eda a\u00f1os atr\u00e1s, cuando las empresas tomaban a los investigadores r\u00e1pidamente porque estaban sobrecalificados para los puestos requeridos, en el presente es m\u00e1s dif\u00edcil. B\u00e1sicamente, ante el estancamiento econ\u00f3mico, ning\u00fan rubro est\u00e1 tan dispuesto a incorporar postulantes por m\u00e1s pergaminos que tengan.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los que ya emigraron<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia de la biotecn\u00f3loga&nbsp;<strong>Melisa Lamberti<\/strong>&nbsp;es distinta: sin un horizonte claro en Argentina, no lo pens\u00f3 dos veces y decidi\u00f3 marcharse. \u00ab<strong>En diciembre de 2023 consegu\u00ed un lugar en un laboratorio en la Universidad de Miami. Ahora sigo haciendo mi postdoctorado en esta instituci\u00f3n. La verdad es que no quiero volver a Argentina porque seguir en la academia est\u00e1 muy dif\u00edcil. No hay subsidios, no pod\u00e9s investigar y ser\u00eda volver para quedarme estancada<\/strong>\u201c. Y agrega: \u201cTodo el trabajo que hice en Miami en dos a\u00f1os y medio hubiera sido imposible en Argentina, cuando no hay plata para comprar los insumos m\u00e1s b\u00e1sicos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Juan Ispiz\u00faa<\/strong>&nbsp;hace su postdoctorado en la Universidad de Washington. Formado en neurobiolog\u00eda, actualmente estudia c\u00f3mo el sistema nervioso se adapta luego de traumas como las amputaciones de miembros. \u201cMe fui de Argentina a finales de 2024 con una beca bastante prestigiosa que me permite trabajar en un laboratorio afuera. Mi idea siempre fue hacer un posgrado en el exterior para vivir la experiencia de formarme en otro pa\u00eds con otro acceso a la tecnolog\u00eda, con el proyecto de volver e intentar democratizar ese acceso\u201d. Y sigue: \u201cAl terminar mi doctorado, ese deseo se volvi\u00f3 imperativo:&nbsp;<strong>quedarse en el pa\u00eds significaba no solo perder oportunidades formativas y continuar un estilo de vida ya de por s\u00ed magro, sino que las pocas oportunidades que exist\u00edan estaban escaseando. El gobierno anticiencia de Milei ya daba pasos firmes de desfinanciamiento masivo de proyectos de investigaci\u00f3n<\/strong>\u201c.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las historias de Di Diego, Pastorini, Crespo, Lamberti e Ispiz\u00faa apenas representan algunos ejemplos. Hay much\u00edsimos m\u00e1s. De hecho, al cerrar esta nota segu\u00edan llegando los mensajes de m\u00e1s j\u00f3venes investigadores que estaban dispuestos a contar su presente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es cuesti\u00f3n de socializar lamentos que ocurren a puertas cerradas en todos los laboratorios del pa\u00eds, sino de entender que los j\u00f3venes investigadores son quienes mueven los engranajes de la ciencia local. Si esos engranajes dejan de moverse &#8211;como ya est\u00e1 sucediendo&#8211; la producci\u00f3n de conocimiento se frena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La \u00fanica salida que el laberinto de Milei les propone a los j\u00f3venes investigadores Aunque el Estado ya invirti\u00f3 en su formaci\u00f3n durante d\u00e9cadas, para el gobierno libertario los becarios del Conicet no existen. Precarizados, desprestigiados y sin \u00e1nimo, en el presente solo buscan sobrevivir. Y el cartel de Ezeiza cada vez est\u00e1 m\u00e1s cerca. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2799,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"sync_status":"","episode_type":"","audio_file":"","castos_file_data":"","podmotor_file_id":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2798","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fmmural91.uno\/2024\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2798","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fmmural91.uno\/2024\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fmmural91.uno\/2024\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fmmural91.uno\/2024\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fmmural91.uno\/2024\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2798"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fmmural91.uno\/2024\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2798\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2800,"href":"https:\/\/fmmural91.uno\/2024\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2798\/revisions\/2800"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fmmural91.uno\/2024\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2799"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fmmural91.uno\/2024\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2798"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fmmural91.uno\/2024\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2798"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fmmural91.uno\/2024\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2798"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}