En Añelo, centro neurálgico del petróleo y gas argentino, el verde de 650 hectáreas contrasta con el paisaje rojizo y la aridez característicos del lugar. En ese campo, ubicado en pleno Vaca Muerta, coexisten varias producciones agropecuarias, pero la actividad olivícola destaca en rindes y calidad: elaboran un aceite de oliva que se hizo lugar en el mercado más exigente. El vino y los pistachos son las más recientes apuestas.

Por Alan Agustini08/02/2026 – Diario Río Negro
Los olivares se conducen bajo un sistema súper-intensivo en espaldera, con distancias de cuatro metros entre filas y 1,5 metros entre plantas en Arbequina-Arbosana, lo que permite la cosecha mecanizada con máquinas cabalgantes. En Picual, por el mayor porte del árbol, se utilizan marcos más amplios y la cosecha se realiza con vibrador de tronco y recolección asistida.
Los rendimientos alcanzados están muy por encima de los promedios tradicionales. En la campaña 2024, SeNeu cosechó 835 toneladas de aceituna, un récord histórico para el establecimiento. “El promedio fue de casi 17 toneladas por hectárea, y tuvimos cuadros de 20 a 25 toneladas, algo que incluso técnicos de Cuyo nos dicen que allá no logran de manera sistemática”, destacó Roldán.
El manejo nutricional es una de las claves. La empresa realiza análisis foliares todos los años y aplica fertilización mayoritariamente por vía radicular, a través del riego. “La aplicación foliar es un refuerzo. El fuerte se lo tenés que dar por la raíz”, señaló. Esa estrategia permitió, además, atenuar el añerismo típico del cultivo.
El resultado del meticuloso manejo, que incluye podas, está a la vista: plantas vigorosas y plantaciones cuya prolijidad impacta, sobre todo vistas desde el aire.
El aceite de oliva producido en la Patagonia que llega a España
Toda la aceituna producida en SeNeu tiene un único destino: la elaboración de aceite de oliva extravirgen en su propia planta. No se produce aceituna de mesa. El rendimiento aceitero promedio ronda el 20%, con picos del 25% en Arbequina bien madura.
La calidad del aceite es el diferencial que explica el principal hito del proyecto: la exportación a España. “Es como venderles chocolates a los suizos”, graficaron desde la empresa. Tras un primer envío experimental a Chile, la firma logró consolidarse en el mercado español, que hoy absorbe alrededor del 40% de la producción, mientras que el resto se comercializa en el mercado interno, principalmente en Mendoza.
España no solo es el mayor productor mundial de aceite de oliva, sino también uno de los mercados más exigentes. “Los españoles compran nuestro aceite para mezclarlo con el de ellos. Nosotros producimos a contraestación, con polifenoles y estabilidad muy altos. Esa es la clave”, explicó el gerente.
«Los españoles compran nuestro aceite para mezclarlo con el de ellos.»Pablo Roldán, gerente del proyecto productivo de SeNeu.
El respaldo técnico confirma esa percepción. Según el ingeniero agrónomo Juan Kiessling (INTA), el aceite de oliva obtenido en Neuquén presenta niveles de polifenoles cercanos a 194 ppm, muy superiores a los registrados en zonas tradicionales como San Juan, y un alto contenido de ácido oleico, parámetros directamente asociados a calidad, estabilidad y valor nutricional.
SeNeu intentó avanzar en el mercado minorista con marca propia, pero la experiencia fue breve. “Meterse en comercialización requiere otro equipo. Hoy nuestro negocio es producir bien y vender a granel”, admitió Roldán, sin descartar que el esquema pueda revisarse a futuro.
Agro en Vaca Muerta: forestación, pasturas, ganadería y nuevos horizontes
El proyecto de SeNeu nació en 2006 con la forestación de álamos, actividad que luego dio paso a las pasturas en los interfilares y, más tarde, a la ganadería. Hoy el establecimiento cuenta con 130 hectáreas forestadas, un aserradero propio actualmente detenido por los bajos precios de la madera y unas 90 hectáreas de pasturas, mayoritariamente alfalfa.

La ganadería se desarrolló bajo un sistema de recría y engorde a corral, que llegó a manejar hasta 1.200 animales por año. La base genética es Aberdeen Angus, con ganancias de peso que supieron oscilar entre 1,6 a 1,7 kilos diarios en novillos. En la actualidad, el foco está puesto en recomponer el rodeo de cría en un campo complementario ubicado en Trapalco (Río Negro) que, al igual que los corrales, ha tenido una merma en el número de cabezas por la sequía.
A esa matriz productiva se sumaron en los últimos años los viñedos, que hoy ocupan 16 hectáreas, con variedades como Malbec, Pinot Noir, Chardonnay y Cabernet Franc. La uva ya tiene destino comercial y el próximo paso es la construcción de una bodega boutique, otro guiño a la versatilidad del suelo y ambiente norpatagónico. Más recientemente, la empresa incorporó pistachos, una apuesta de largo plazo.

Rodeado de pozos petroleros y alimentado por energía solar durante el día, el campo de SeNeu sintetiza una idea potente: incluso en el epicentro de Vaca Muerta, la Patagonia puede producir alimentos de altísima calidad y competir en los mercados más exigentes del mundo.

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