En medio de una agenda frenética, la senadora tensiona con las formas de la Rosada para retener al votante moderado. El delicado equilibrio de diferenciarse sin romper: pasó de instalar un «Plan B» y abrazar al Presidente a pegar un faltazo estruendoso en Gabinete.

Por Carla Pelliza  – Fuente: https://www.eldestapeweb.com/ 27 de octubre de 2026.

 Con una agenda frenética que combina guiños al círculo rojo, críticas a los exabruptos presidenciales y tensión con Karina Milei, Patricia Bullrich ajusta su estrategia para fidelizar al votante moderado y posicionarse de cara al 2027 sin romper con el Gobierno. La senadora tuvo cinco días frenéticos: anunció “cositas”, se presentó como un “Plan B”, posteó un afectuoso acercamiento a Javier Milei, cuestionó los nuevos agravios del jefe de Estado al periodismo y pegó el faltazo a una reunión de Gabinete clave después de la victoria de Lula da Silva en Brasil. Casi en paralelo a su ausencia, decidió publicar una serie de fotos en redes sociales para exhibir una recorrida suya por el IH Tech Labs del Grupo Securiton. La visita fue el viernes, pero el timing de la publicación sirvió para provocar la interna.

Entre el «Plan B» y la lealtad libertaria: el fino equilibrio de Bullrich con la Casa Rosada

El año pasado, el bullrichismo se propuso empezar a marcar algunas distancias con la Casa Rosada. No con Javier Milei, a quien Bullrich ve como el líder del proyecto, sino con las formas. En especial las que hacen a la empatía y al republicanismo. Pero no va a romper. Se diferencia, tensiona, marca el “verdadero rumbo” y se acerca cuando tiene que despejar nubarrones. Trabaja en el Senado, busca crecer en volumen y convertirse en una segunda posible presidenta apalancada en los halagos del círculo rojo que dice quererla en la cancha de 2027.

Bullrich ya sentó posición respecto a la corrupción, con los casos de José Luis Espert y Manuel Adorni; con la economía cotidiana, al señalar que la gente no llega a fin de mes; y, este fin de semana, con la crítica a Milei por señalar que algunos periodistas deberían terminar en la hoguera. Después de la derrota de Flavio Bolsonaro en Brasil, el silencioso jefe de Estado argentino rompió el silencio en Instagram con un meme en el que se burlaba de quienes entendían sus dichos de forma literal, sin detectar metáforas.

MÁS INFO

Bullrich se despegó de Javier Milei por sus ataques a la prensa: “Cruza un límite"

Javier Milei

Bullrich se despegó de Javier Milei por sus ataques a la prensa: “Cruza un límite»

Guiños al círculo rojo y distancia con los exabruptos: las señales que emite el bullrichismo

Los de Bullrich son mensajes que quiere escuchar el círculo rojo. Un sector de poder que le endulza el oído a la senadora. Ella los escucha, pero tampoco se enceguece. Sabe que Milei tiene un liderazgo social que ella no y que es el referente del proyecto. Por eso, cuando el ruido interno crece, aparece una publicación con una foto que muestra a Patricia y Javier unidos. Ella tensiona, pero no rompe.

El bullrichismo percibe que Milei posee un núcleo duro muy fuerte, pero que, en líneas generales, la imagen presidencial está debilitada. Existe un antimileísmo marcado que el Presidente no ayuda a desarmar. En ese contexto, se ve que el votante fluctuante, aquel que supo formar parte del 54% de Cristina Kirchner en 2011, votó a Mauricio Macri en 2015 y tal vez eligió a Alberto Fernández en 2019, hoy no está en condiciones de optar por La Libertad Avanza. Un otrora elector de Juntos por el Cambio que está dispuesto a marcar la cruz sobre la cara de Axel Kicillof.

¿A qué sector del electorado busca captar Patricia Bullrich dentro del oficialismo?

Por eso, las diferencias de Bullrich son clave. Buscan interpelar a un sector espantado por las formas de Milei. Detrás de esa misión no se percibe, sin embargo, la intención única de colaborar con el proyecto, sino una decisión de fortalecer su propia imagen. Si ella logra ganar volumen, crecer y consolidarse, la extrema derecha tendrá dos candidatos a presidente. Pero no para competir ni para dividirse, sino para unificarse en una misma propuesta. Ella funcionando como una suerte de “freno” a los exabruptos del líder violeta.

MÁS INFO

"Es un secreto": el video de Bullrich para agitar su candidatura y desafiar a Milei

Javier Milei presidente

«Es un secreto»: el video de Bullrich para agitar su candidatura y desafiar a Milei

¿Cómo es la relación entre Patricia Bullrich y Karina Milei por las candidaturas de 2027?

Lo cierto es que, aseguran, Bullrich es respetuosa de la intención de buscar una reelección. Incluso hace dos o tres meses se reunió con Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, y le dijo que tiene que apuntar a un segundo mandato. En CABA, analizan, el sello de La Libertad Avanza mide más que el nombre propio del primo de Mauricio, pero nadie lo capitaliza. Así, a nivel nacional, intentaría ser la segunda de Javier, no su reemplazo. Pero hay un problema: la segunda de Javier suele ser Karina. Con ella tensiona hace meses. La reforma electoral congelada en el Senado es uno de los ejemplos más claros. En la Cámara Alta aseguran que, en realidad, pese a lo que plantea Diego Santilli, no están los votos.

Sin embargo, el 2027 no aparece como un año fácil. Ni siquiera con las dos figuras fuertes en una boleta única. Si la economía sigue así, les va a ser difícil pensar en una victoria. Bullrich no suele hacer grandes análisis económicos, no es su área, pero no ven que vaya a haber un alivio marcado, aunque sí una desaceleración de la economía con un consumo cuidado.