La estratega de 21 años que hackeó al bolsonarismo y blindó a Lula
Ignorada por los medios tradicionales, la joven diputada Ana Elisa Santos Silva revolucionó la campaña digital del PT. Desde el formato selfie y con la soberanía tecnológica como bandera, demostró que la resistencia contra el fascismo de Occidente se gana en las urnas, en las calles y en los algoritmos.
Por Laura Haimovichi – 28 de octubre de 2026.
Aunque la mayoría de los medios, sobre todo los de derecha, mantuvieron a Ana Elisa Santos Silva en un segundo plano, o directamente la ignoraron, la joven diputada brasileña fue una de las responsables principales del éxito de la campaña digital que llevó a la re re re reeleción de Lula como presidente del país latinomericano “mais grande do mundo”.
Pero, ¿quién es esta chica cuya práctica monumental permitió darle una nueva esperanza a los tímidos e incipientes vientos de cambio que quieren ponerle un límite rotundo al fascismo en el que está deviniendo la política neoliberal de Occidente, con el motor de las tecno oligarquías de Silicon Valley?
Ya lo dijo Lula cuando en su discurso de flamante presidente electo señaló que una de las líneas directrices de su próximo mandato ampliará su ejército digital. Y no sólo eso, Lula prometió crear un universo digital soberano, que incluirá una IA brasileña, con independencia de la que nos domina desde el norte del continente. Reconoció el valor insustituible del territorio digital y valoró el rol de las mujeres en general, mucho más allá de su papel de reproductoras domésticas, como nos quiere (¡y gratis!) el capitalismo.
Atención políticos progres del mundo que todavía no la ven. Atención, dirigentes que creen que es suficiente un “comunity manager”, cuando de lo que se trata es de crear un software (la parte lógica e intangible, los programas y códigos de los sistemas virtuales) y el hardware (la parte física y tangible de los equipos). Y, por supuesto, personas entrenadas con una cosmovisión propia.
No es sin las mujeres en espacios decisivos. No es sin el despliegue de una tecnología con indentidad.
Volviendo a Ana Elisa, la muchacha de 21 años que resultó decisiva para que el PT, partido al que pertenece, se alzara con más del 51 por ciento frente al ultra requete conservador neonazi, hijo de Jair, Flavio Bolsonaro, nació cuando el metalúrgico con su apellido ya era presidente y veinte años después, le sugirió la forma más apropiada de usar las redes sociales para ir por un cuarto mandato.
El último 4 de octubre, con medio millón de votos en su debut, pareció ganarse un premio consuelo cuando la ola de derecha se impuso en el Congreso. Sólo un par de días después, recibió una invitación desde Brasilia para convertirse en asesora de Lula, de cara al balotage. No estuvo sola en esta etapa breve y vertiginosa de su carrera política. Había, como ella, otros chicos electos que fueron convocados.
Lula escuchó a los más jóvenes
El veterano presidente, el viejo y querido Lula, llama a los usuarios de celular (implemento que no tiene, hasta ahora): “generación del dedito”. Si embargo, en las últimas semanas, se autoproclamó “rey de la selfie”. “Es una persona que siempre está abierta a escuchar, a oír críticas, obviamente constructivas” le dijo a AFP Ana, durante una mini entrevista que tuvo lugar en un parque de Divinópolis, su municipio natal.
Con más de cinco millones de seguidores en IG, Silva (ella) se propuso ayudarlo junto a los pares de su misma edad. “Nuestras ideas fueron muy bien recibidas”, contó esta oriunda de la periferia de la región sureste, integrante de una familia afrodescendiente e hija de una maestra de escuela pública.
Es estudiante de Derecho, usa remeras con eslóganes feministas y el cabello trenzado, tiene una marca de ropa, “Vista Politica”, y se hizo famosa haciendo videos opuestos al bolsonarismo. Comenzó hace sólo dos años a hacer política con el teléfono móvil, en la pieza de su mamá. Más adelante, salió al territorio. Explicó su propuesta de protección social, acompañando a un repartidor de comida de las plataformas.
Por otra parte, Ana Elisa es una apasionada de la serie Grey´s Anatomy de los Estados Unidos y en febrero ya estará radicada en Brasilia para cumplir sus nuevas funciones de legisladora. Dejará, entonces, la casa en la que vive con su madre, su abuela y su hermano menor y se ocupará de defender el transporte público gratuito y los apoyos para que los estudiantes como ella puedan acceder a viviendas.
Consciente de que la izquierda está “rezagada” en el fértil área digital, sostuvo que “ya no existe separación entre redes sociales y calle”. El video donde pronunció estas palabras se compartió 16 mil veces. “Del otro lado lo llaman fuerza política, aquí ustedes lo llaman influencer. Es por eso que estamos perdiendo el debate”, había declarado.
Esas mismas ides fueron las que, brillante como es, capturó Lula. Ideas con las que, según afirmó, irá más allá de la coyuntura. Mientras Milei, acá en nuestro país, insiste con la absurda educación financiera, en el país de María Bethania, Caetano Veloso y Chico Buarque lo que vendrá será una muy amplia alfabetización digital y, si no se tuercen los propósitos político-pedagógicos, la creación de algo así como una lengua virtual y una cyber maquinaria brasileña.
Frente a la interferencia de las plataformas estadounidenses en las redes sociales del país hermano, la Justicia electoral actuó para que Meta, Facebook y WhatsApp demostrara que las campañas de Lula y Bolsonaro era consideradas de igual modo. Justificando su favoritismo por el referente ultraderechista, la corporación dijo que se trató de “errores técnicos”.
El esfuerzo de Ana Elisa y del resto del equipo petista permitió que la balanza se inclinará en favor del primero, que el domingo último ganó la compleja disputa.
Santos Silva es la diputada federal electa más joven por Minas Gerais, con más de 524 mil votos. En su cuenta de Instagram estableció una profunda y clara relación entre su práctica política y el legado familiar. Al cargar con una historia atravesada por el dolor y ahora también por amenazas y críticas, reprodujo partes de una nota que le hizo GlobalNews donde quedó plasmado cuál es el origen de su lugar en la lucha: “Vivo un día a la vez. Mis ancestros estuvieron en la picota (el pelourinho, donde eran azotadas y torturadas las personas esclavizadas). Yo soy el sueño más soñado de mi ancestralidad”.
