Llaryora, Schiaretti, Massa, Zamora y Bianco, en representación de Kicillof, coincidieron en el hotel Savoy. También participó el sector de Olmos y posible candidato Brito, en una postal política que no se ve seguido. 

Por Fernando Cibeira – Fuente: https://www.eldestapeweb.com/ 9 de septiembre, 2026.

Un homenaje al fallecido exgobernador cordobés José Manuel de la Sota -organizado por su hija, la periodista Candelaria de la Sota- reunió a varios dirigentes del peronismo que seguramente tendrán un papel protagónico en las elecciones del año que viene. En la primera fila del encuentro, realizado en el hotel Savoy, coincidieron el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora; el diputado Juan Schiaretti; el reaparecido excandidato presidencial Sergio Massa; el senador santiagueño Gerardo Zamora, y el ministro de Gobierno bonaerense Carlos Bianco, en representación de Axel Kicillof. También hubo representantes del sector de Juan Manuel Olmos y Guillermo Michel, junto al jefe del bloque de diputados de UP, Germán Martínez y el banquero y posible candidato Jorge Brito. Entre todos compusieron una de esas postales de confluencia que se ven solo de vez en cuando.

Massa atrajo los micrófonos debido a su prolongado silencio público. Consultado sobre las PASO, sostuvo que este miércoles el Congreso daría una muestra de trabajo alrededor de temas más relevantes, como el endeudamiento familiar. Sin demasiadas ganas de explayarse, definió como “un genio” a De la Sota, con quien compartió espacio político en 2015, y consideró la victoria del peronismo en la elección municipal de Marcos Juárez como “un gran triunfo de Germán Font” y el resultado de “un gran trabajo de unificación de todos”. Cuando le preguntaron si buscará ser nuevamente candidato a presidente, recurrió a la fórmula de despedida del técnico Ramón Díaz: “Hasta luego, muchachos”.

Acompañado por la diputada Cecilia Moreau, Massa saludó a toda la primera fila y luego se ubicó entre Zamora y Olmos. El exministro de Economía viene incrementando sus apariciones públicas, aunque mantiene un relativo silencio mediático, mientras desde su entorno alimentan la posibilidad de una nueva postulación presidencial. “Tiene que vender alguna expectativa porque, si no, desaparece. Especuló con que quedarse callado le resultaría positivo, pero no funcionó. Ahora tiene que amagar con una candidatura para poder negociar algo. Si finalmente será candidato o no, creo que no lo sabe ni él”, analizaban cerca de Kicillof. Una de las hipótesis que circulan es que ambos terminen enfrentándose en las PASO del año próximo. 

Para los medios cordobeses, la presencia conjunta de Llaryora y Schiaretti también constituyó una señal política, dado que vienen distanciados. En la imagen que publicó en las redes, el exgobernador se mostró únicamente con su esposa, la senadora Alejandra Vigo; Llaryora, y el exintegrante de la Corte Suprema Juan Carlos Maqueda. Junto a su “amigo y compañero de ruta”, como definió a De la Sota, Schiaretti fundó el peronismo cordobés o “cordobesismo”, que gobierna la provincia desde hace 26 años. Exitosos a nivel local, nunca consiguieron trasladar ese modelo al escenario nacional. Aun así, el cordobesismo se mantiene como un aliado codiciado por cualquiera que aspire a convertirse en el candidato presidencial del peronismo el año que viene.