Un despiste hizo llorar a Colapinto en Monza
El argentino se lamentó por una maniobra que lo complicó al inicio de la competencia, pero remontó y terminó noveno.
Por Malva Marani – Fuente:https://www.pagina12.com.ar/ 7 d e septiembre, 2026.
Monza se soñó como un domingo a pura alegría y terminó dejándonos las primeras imágenes de Franco Colapinto llorando. El argentino terminó noveno el Gran Premio de Italia, luego de una remontada notable tras un despiste que lo complicó cuando había avanzado tres posiciones sobre la pista y estaba cuarto al inicio de la carrera. Las lágrimas del representante nacional conmovieron a sus fanáticxs albicelestes, pero la máxima emoción en el Templo de la Velocidad la generó el joven Kimi Antonelli, quien se impuso tras largar 19° y selló la victoria de un piloto italiano en la cita local después de una sequía de 60 años.
“Fue una carrera dura, muy frustrante. Tenía una gran oportunidad y no la aproveché, así que estoy triste”, fueron las primeras palabras del argentino, quien habló con la prensa casi sin hacer contacto visual, refugiando sus sentimientos bajo la gorra de Alpine. “Una gran carrera y un gran error”, resumió Colapinto inmediatamente, refiriéndose a lo que pudo haber sido en su carrera más querida y lo que aún le duele de este domingo en Monza. El pilarense había largado séptimo en su mejor posición de salida histórica, pero incluso superó esa marca en el relanzamiento tras la bandera roja que causó el otro despiste que hubo este domingo, en el tercer giro, cuando la Ferrari de Charles Leclerc se golpeó violentamente contra los muros y forzó el abandono del monegasco, afortunadamente ileso.

El piloto albiceleste largó entonces desde la cuarta posición, en la segunda fila por primera vez en sus días de Máxima tras haber adelantado al heptacampeón Lewis Hamilton y a Oscar Piastri. Su largada en el relanzamiento fue espectacular y le permitió sobrepasar al tetracampeón Max Verstappen, quien estaba tercero. Nuestro piloto #43 se defendió durante las primeras tres curvas y luego el neerlandés retomó la posición. Quizás Colapinto estaba recordando lo que sucedió unos segundos después -cuando se despistó solo, en la vorágine de esa lucha con el Red Bull- y por eso la tristeza pudo más. El argentino, quebrado, finalmente asomó sus emociones y soltó las lágrimas que le anudaban la garganta. “Desaproveché una gran oportunidad para mí y para el equipo -dijo su voz débil y entrecortada-. Ahora a aprender de esto y seguir”.
Ojalá Colapinto lo sepa: el orgullo de esta tierra por su piloto está intacto y lo hubiera estado aun si la frustración no le hubiera permitido esta remontada notable, que le permitió finalizar noveno tras recuperar siete posiciones, sumar dos puntos y terminar apenas dos ubicaciones detrás de su compañero Pierre Gasly, el poleman de Monza.

“El resultado podría haber sido mucho mejor y por eso le pido disculpas al equipo”, reflexionó el argentino algo más frío, en el comunicado de Alpine, todavía enojado por el despiste que lo hizo caer hasta la 16ª posición. También compartió las sensaciones de esa pelea con el neerlandés: “Luchar por estas posiciones te da un extra de adrenalina y motivación; querés más y no querés perder ese puesto. Seguía muy de cerca a Max cuando perdí adherencia en la entrada de la curva y me fui largo. Por suerte evité chocar contra los muros, pero el comportamiento del auto cambió, así que probablemente sufrí daños en el fondo plano. A partir de ahí, simplemente intenté recuperar la concentración y sumar puntos para el equipo. Ahora estoy decepcionado conmigo, pero espero que, tras reflexionar un poco, pueda verlo como una buena remontada”.
Quizás, cuando recupere su estupenda sonrisa, Colapinto pueda dimensionar que con su actuación en Monza ya lleva siete carreras (de las 13 que acumula esta temporada) sumando puntos para su equipo. El asesor ejecutivo de Alpine, Flavio Briatore, reconoció su labor de este domingo: “Franco realizó una carrera brillante para remontar y sumar puntos valiosos para el equipo”.

Otro que remontó desde atrás fue el líder del campeonato. Lo de Kimi Antonelli fue historia pura, porque el Gran Premio de Italia llevaba 60 años sin la victoria de un piloto local. El último había sido Ludovico Scarfiotti, con Ferrari, el 4 de septiembre de 1966: aquella fue el único triunfo del turinés en la Máxima, pero selló una alegría que tardó seis décadas en repetirse. Tuvo que llegar el pequeño Antonelli, quien nació 40 años después de aquel triunfo histórico y hace menos de 15 días cumplió 20 años, para devolverle la euforia a los suyos en la carrera de casa. Quizá, los numeritos también hicieron su magia: Scarfiotti ganó con el número 6 y, seis décadas después, llegó Antonelli con el 12 para hacer sonreír a Monza otra vez.
El piloto mimado por Toto Wolff, jefe de Mercedes, había largado desde la posición 19 por una penalización que lo mandó al fondo por la decisión de su equipo de cambiar el motor. El boloñés llegó a la punta del pelotón en el giro 18, cuando su casco pintado con la bandera italiana se puso al frente en Monza. Desde allí, se disputaron el liderazgo entre él y su compañero George Russell, quien en la segunda vuelta había logrado adelantar a Gasly. El carrerón de Antonelli es indiscutible, pero la decisión de su equipo de hacerlo entrar a boxes y darle neumáticos medios nuevos tras la aparición de un auto de seguridad virtual en el giro 28 (y no así a Russell, que no ingresó y debió estirar su compuesto duro hasta el final) también jugó su parte en la victoria del italiano, quien lidera el campeonato con 267 puntos. El británico lo sigue con 201.

Antonelli se envolvió en la bandera de Italia, saltó hasta el podio, se emocionó con el himno. Ya no sabía qué más hacer para descargar la alegría por el triunfo más importante de su vida. “Se siente como un sueño”, había dicho todavía desde su auto, al cruzar la bandera a cuadros con su histórico tiempo de 1h51m15s281. El italiano del Gran Circo, de rostro aniñado aún, fue quien deshizo el nudo que ataba a Monza a su sequía de victorias italianas. “Después del segundo relanzamiento supe que tenía una chance y creí. Es un día increíble”, contó después, quizá inconsciente del juego de palabras. Ojalá nunca deje de creer.

Destacado: “El resultado podría haber sido mucho mejor y por eso le pido disculpas al equipo”, reflexionó el argentino, quien remontó siete posiciones.
