La trama detrás del pacto entre Cerimedo y Rodrigo Paz para declarar el estado de sitio en Bolivia
Evo Morales denuncia internacionalmente que el gobierno boliviano quiere torcer el caso del intento de femicidio contra Nadia Beller pactando con uno de los sicarios. Y aporta audios de cómo pactaban declarar un “show” para el estado de sitio. “Es un hombre de la CIA en Bolivia”, dice.
Por Raúl Kollman e Irina Hauser – Fuente: https://www.pagina12.com.ar/ 9 de septiembre, 2026.
El expresidente boliviano Evo Morales denunció este martes que el gobierno de Rodrigo Paz y el consultor argentino preso, Fernando Cerimedo, están detrás de un plan para hacerlo responsable del intento de femicidio de Nadia Beller. “La persecución en mi contra se viene agravando en estos meses”, señaló Evo en una carta. Además sostiene que Cerimedo es un hombre de la CIA en Bolivia, no sólo un consultor de las ultraderechas del continente. La pieza clave del plan es un supuesto sicario, Aldo Silva Peña, quien desde la clandestinidad empezó a decir que, para atacar a Beller, le pagaron funcionarios de Cochabamba, la única provincia (departamento) alineada con Evo. El sicario afirma, además, que está en tratativas con el gobierno boliviano para entregarse y arremeter contra Evo en la justicia. La alianza de Rodrigo Paz y Cerimedo, negada al principio por el mandatario, ya quedó probada por decenas de fotos y grabaciones, en una de las cuales hasta conversan cómo se va a instrumentar un estado de sitio. Nadia Beller, por su parte, afirma y reafirma que quien mandó a los sicarios fue Cerimedo, que ya la había agredido dos veces antes. Pero, además, en las últimas 24 horas presentó una evidencia demoledora: comparó algunas palabras del lenguaje en los mensajes que siempre le mandaba Cerimedo, con el lenguaje que usó uno de los sicarios para que ella salga del SwissHotel, justito en los segundos previos a la llegada de los dos individuos que le dispararon. De esa manera demuestra que fue Cerimedo el que escribió los mensajes de los sicarios.
¿El hombre de la CIA?
Durante el fin de semana, en Radio 10, Evo Morales denunció que Cerimedo era un hombre de la CIA en Bolivia porque todos sus mensajes de los últimos meses apuntaron al expresidente progresista.
Estos son algunos de los tweets de Cerimedo:
-“¿Y si empezamos a recuperar lo que vos y tus secuaces se robaron estos 20 años?»
-“Silencio, pedófilo narcoterrorista”.
-Rodrigo Paz espera información desde Estados Unidos vinculada a Evo Morales y sus vínculos con el narcotráfico. Tic Tac narcoterrorista.
Así prácticamente todos los días. De la misma manera que encabezó la legión de trolls en Argentina, Brasil, Perú, Honduras, Colombia, Cerimedo lanzó su legión con centenares de miles de mensajes insultantes y amenazantes, siempre con el objetivo de demonizar a Evo Morales.
Presidente y consultor
La alianza entre Rodrigo Paz, el presidente, y Cerimedo, el consultor, obviamente figura en la denuncia de Evo Morales. La víctima del intento de femicidio, Madia Beller, ya aportó una tonelada de evidencias sobre el vínculo: el consultor iba cotidianamente a la casa de gobierno, viajó a Miami con Paz para reunirse con Marco Rubio, el secretario de Estado, y, como si fuera poco, el expresidente progresista vuelve a transcribir el audio que se conoció hace 10 días y que prueba que Paz y Cerimedo afinaban los detalles de una declaración de estado de sitio.
–“La promulgación (del estado de sitio) tiene que ser un show”, dice el presidente.
-“Es que la gente va a tener expectativas de que declares algo”, le sugiere Cerimedo.
-“La narrativa la armamos nosotros. Si yo la firmo a la noche y lo promulgo en la televisión, todo el mundo va a pensar que mañana hay estado de sitio. Pero estamos negociando (para que levanten los cortes de ruta). Tenemos que ser imaginativos y pensar adónde vamos a dar el primer golpe”, le dice Paz.
-Me parece bien.
-¿Qué tal si le sacamos la mierda primero a los chapareños? (El Chapare, la región donde está Evo), continúa el presidente.
-Me gusta, me gusta- redondea el consultor.
La transcripción publicada por Morales, junto a la denuncia, demuestra la alianza Paz-Cerimedo y el objetivo de apuntar contra el progresismo.
Aparece el sicario
El supuesto sicario, Aldo Silva Peña, apareció en dos videos durante la última semana. Fue diciendo cosas muy incoherentes, como que el objetivo era matarlo a Cerimedo y herir a Beller, algo claramente falso porque el consultor ni siquiera estaba en Santa Cruz de la Sierra y, menos todavía, en el SwissHotel.
Pero exhibiendo las cartas, el sicario adelantó que había tres personas por encima de él. Un tal Toño, que trabaja en la gobernación de Cochabamba, un tal Chino que se ocupa de la seguridad, y un tercero que no identificó. El mensaje es que le pagaron y le dieron los celulares funcionarios del gobernador Leonardo Loza, de Cochabamba, aliado de Evo.
Toda la operación de los videos del sicario consiste en sacarle responsabilidad a la derecha y redirigirla contra Evo Morales. Eso es lo que alerta el expresidente.
Cotejando palabras
Nadia Beller ya señaló que los sicarios fueron enviados por Cerimedo, algo también sostenido de forma contundente por la fiscalía. El consultor le había pegado golpes dos veces, en junio y julio, y, además, su primera esposa, en Mar del Plata, también lo había acusado de golpeador. Beller publicó las fotos de las lesiones y mensajes en los que Cerimedo no sólo le pedía perdón sino que hasta lloraba rogando que ella no lo denuncie.
En las últimas 24 horas, la mujer aportó una prueba relevante. La trama de la tentativa de femicidio fue que una familia quería hablar con Beller, que es abogada, para hacer una denuncia contra Evo Morales. Esa familia sostenía que su sobrina, de 13 años, fue abusada por Evo, y luego falleció. La familia decía que se iba a ir de Bolivia, pero antes quería contarle a Beller todos los detalles. Cerimedo alentó a Beller a recibir al tío de la supuesta chica abusada y la cita sería en el SwissHotel. O sea, con esa historia le tendieron una trampa a la mujer ya que cuando salió a la puerta a recibir a la familia de la abusada, llegaron los sicarios y le dispararon.
Beller resolvió en las últimas 24 horas comparar los mensajes de la supuesta familia de la chica abusada, en realidad el sicario, con mensajes de Cerimedo. Concluyó en las siguientes similitudes:
*En los mensajes de los sicarios que le tendieron la trampa se reitera el uso de “osea”, todo junto, lo mismo que era habitual en Cerimedo. Beller tiene mensajes en los que el consultor pone 75 veces “osea”, todo junto.
*El sicario escribe en forma reiterada el término “nena”, algo también común en Cerimedo, que nunca utiliza “niña”, siempre “nena”. Los bolivianos usan “niña”, por lo cual Beller afirma, irónicamente, que es un sicario agauchado, gaucho, argentino.
*El sicario, después de cada frase pone puntos suspensivos. Hay puntos por todos lados. Lo mismo aparece en los mensajes de Cerimedo.
*Después de los puntos, no se arranca con mayúsculas sino con minúsculas. Eso aparece en los mensajes del sicario y en los mensajes de Cerimedo.
*El sicario utiliza en forma reiterada las palabras “deja” o “deje”, tal como escribe Cerimedo en forma cotidiana en los whattsapp.
Sobre todos esos puntos, Beller pide a la fiscal Yolanda Aguilera y al fiscal general Roger Mariaca que se ordene una pericia lingüística y de estilo. Ella está segura que quien le tendió la trampa fue Cerimedo.
En la cárcel
Como se sabe, Cerimedo fue trasladado este martes al penal de Chonchocoro, en La Paz, a 4.000 metros de altura. Los medios lo abordaron en el aeropuerto, al que llegó sin las esposas puestas: “sólo tengo que pedirle perdón al presidente Paz por haberme metido con esa loca”, alcanzó a decir.
El alerta de Evo Morales es porque percibe la maniobra del sicario que, según parece, ya está en diálogo con el gobierno boliviano. Toda la trama consiste en torcer los hechos: sacar a la derecha de la escena, diciendo que no tuvo que ver ni con el intento de femicidio ni en las gravísimas maniobras con combustible, oro y vuelos sospechosos que enriquecieron al consultor. Existiendo el lawfare feroz en Bolivia, Morales no confía en la justicia de su país: apela a algún organismo internacional que quiera tomar el caso.
